
Hace un tiempo que vengo notando la proliferación e instauración de una multitud de “ismos” para todos los gustos y edades. “Ismo”, es la terminación que reciben corrientes ideológicas fundamentalistas aunque no se autodefinan así. En este grupo tenemos al cristianismo (todos los otros ismos religiosos caen aquí), fascismo, comunismo (todas las corrientes políticas), capitalismo (todos los ismos económicos), machismo, feminismo (todas las sociales, no debiese seguir haciendo estas distinciones ya debe estar captada la idea), etc. Bueno, el problema con los “ismos” es simple, no sirven para acabar con los problemas que nos aquejan social, nacional y planetariamente, sin mencionar que son estos “ismos” los que nos han llevado a coexistir de esta manera tan poco amigable que predomina.
Los “ismos” nublan la mirada, entorpecen la reflexión y niegan la convivencia amorosa entre seres iguales. Lentamente vamos viendo la necesidad de crear otro “ismo” para hacer frente a los “ismos” que no funcionan y así crece la bola de nieve, ismo tras ismo.
Existe una solución, pero requiere esfuerzo, requiere compromiso y sobre todo requiere darse permiso para amar, atentos esta no es propaganda religiosa. Amar, aceptando a los otros como legítimos otros en la convivencia con uno, Amar, haciéndonos cargo de las consecuencias de nuestros actos en nosotros y los que nos rodean, Amar sin hacer daño a otros concientemente, amar empáticamente, poniéndose en el lugar de otros, amar tomando acción en la medida de nuestras posibilidades, amar siendo critico con lo que esos que no saben amar quieren que creamos, Amar con fuerza, amar sin violencia, amar sin egoísmos, amar si apropiación, Amar en serio.