
Ella se levanta, toma una ducha, desayuna y se toma un antidepresivo, sale a trabajar, su trabajo no le gusta, pero tiene que hacerlo, todos tenemos, o por lo menos la mayoria. Ella llega del trabajo cansada, cena sin mucha hambre, ve las noticias sin muchas ganas. Se acuesta, no puede dormir, se toma una pastilla para dormir, duerme. Todos los dias lo mismo.
Su medico es la tercera vez que le cambia sus medicamentos pues los otros no tienen resultados. Ella deja los medicamentos se siente mal, debe tomarlos. Ella sabe bien dentro de sí, que es lo que le pasa pero, no se ha dado cuenta, los "somas" la mantienen controlada, mientras no se le acaben las pastillas estará bien, se sentirá bien....................
Ya lo decía Huxley en su obra, un soma para sentirse mejor. Una sociedad totalmente inhibida controlando sus problemas mediante el cambio de la química cerebral.
En la actualidad la psiquiatría moderna ha permitido mantener problemas de sufrimiento en las personas a raya con medicamentos y estos funcionan muy bien para el alivio sintomático de las condiciones que se pretenden curar. Pero se pierde el rumbo fundamental, la curación, un proceso que requiere tiempo y trabajo de la persona para ya no necesitar a la pastillita en la mañana y la otra en la noche.
No se pretende poner a las instancias terapéuticas como la solución última, pues estas también funcionan en demasiadas ocasiones como el "parche de la rueda", parece que aquí hay algo social, amplio que requiere una mirada desde muchas disciplinas pero, eso lo dejo para la discusión si lo desean...............................