
Ella se levanta, toma una ducha, desayuna y se toma un antidepresivo, sale a trabajar, su trabajo no le gusta, pero tiene que hacerlo, todos tenemos, o por lo menos la mayoria. Ella llega del trabajo cansada, cena sin mucha hambre, ve las noticias sin muchas ganas. Se acuesta, no puede dormir, se toma una pastilla para dormir, duerme. Todos los dias lo mismo.
Su medico es la tercera vez que le cambia sus medicamentos pues los otros no tienen resultados. Ella deja los medicamentos se siente mal, debe tomarlos. Ella sabe bien dentro de sí, que es lo que le pasa pero, no se ha dado cuenta, los "somas" la mantienen controlada, mientras no se le acaben las pastillas estará bien, se sentirá bien....................
Ya lo decía Huxley en su obra, un soma para sentirse mejor. Una sociedad totalmente inhibida controlando sus problemas mediante el cambio de la química cerebral.
En la actualidad la psiquiatría moderna ha permitido mantener problemas de sufrimiento en las personas a raya con medicamentos y estos funcionan muy bien para el alivio sintomático de las condiciones que se pretenden curar. Pero se pierde el rumbo fundamental, la curación, un proceso que requiere tiempo y trabajo de la persona para ya no necesitar a la pastillita en la mañana y la otra en la noche.
No se pretende poner a las instancias terapéuticas como la solución última, pues estas también funcionan en demasiadas ocasiones como el "parche de la rueda", parece que aquí hay algo social, amplio que requiere una mirada desde muchas disciplinas pero, eso lo dejo para la discusión si lo desean...............................
2 comentarios:
Amigote como le comentaba en mi blog, estoy leyendo a el maestro Fromm, y si me lo permite, voy a copiar una argumentacion que el expone en su libro Humanismo Socialista:
…“El homo consumens es le hombre cuyo objetivo fundamental no es principalmente poseer cosas, sino consumir cada vez mas, compensando así su vacuidad, pasividad, soledad y ansiedad interiores. En una sociedad caracterizada por empresas gigantescas, y por desmesuradas burocracias industriales, gubernamentales y sindicales, el individuo, que no tiene control sobre las circunstancias de su trabajo, se siente impotente, solo, aburrido y angustiado. Al mismo tiempo, la necesidad de lucro de las grandes industrias de consumo recurre a la publicidad y lo transforma en un hombre voraz, un lactante a perpetuidad que desea consumir más y más, y para el que todo se convierte en articulo de consumo: los cigarrillos, las bebidas, el sexo, el cine, la televisión, los viajes, e incluso la educación, los libros y las conferencias. Se crea nuevas necesidades artificiales y se manipulan los gustos del hombre. (El carácter del homo consumens en sus formas mas extremas constituye un conocidísimo fenómeno psicopatológico. Se encuentra en muchos casos de personas deprimidas o angustiadas que se refugian en la sobrealimentación, las compras exageradas o el alcoholismo para compensar la depresión o angustia ocultas.) La avidez de consumir (una forma de lo que Freud llamo el “el carácter oral-receptivo”) se esta convirtiendo en la fuerza psíquica predominante de la sociedad industrial contemporánea. El homo consumens se sumerge en la ilusión de felicidad, en tanto que sufre inconcientemente los efectos de su hastío y su pasividad, cuanto mayor es su poder sobre las maquinas, mayor es su impotencia como ser humano, cuanto mas consume, más se esclaviza a las crecientes necesidades que el sistema industrial crea y maneja…”
Que mas decir amigo javier.. excepcional.
Un abrazo
Exelente la mirada del maestro Fomm poh hermano, que le puedo decir.
Un gusto volver a compartir conversaciones de este tipo amigo, gracias por su aporte se agradece una inmensidad.....
javier
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